Nadie leerá lo que escribo aquí, nadie
vendrá a ayudarme; y si fuera un deber ayudarme, entonces todas las puertas de
todas las casas permanecerían cerradas, todas las ventanas cerradas, todos se
meterían en las camas cubiertos con las mantas hasta la cabeza, toda la tierra
se convertiría en una oscura posada. Nadie sabe de mí y, aun cuando alguien
supiera, no sabría mi paradero, y si supiera el paradero, no sabría cómo
retenerme allí, cómo ayudarme. La idea de quererme ayudar es una enfermedad y
debe guardarse cama para curar de ella.
Franz
Kafka
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